Evaluación Neuropsiquiátrica Integral
Valoración médica, neurológica y neurocognitiva completa al ingreso, que define el punto de partida y los objetivos del tratamiento.
Un modelo médico basado en evidencia científica: la adicción altera el cerebro, y el tratamiento debe ayudarlo a recuperarse.
El consumo de sustancias produce alteraciones cerebrales, cognitivas, emocionales y conductuales concretas y medibles. Por eso el Plan Médico Integral de Neuropsiquiatría y Neurociencias del Programa Amanecer pone a la medicina y a las neurociencias en el centro del tratamiento: para explicar, evaluar y tratar lo que la adicción le hizo al cerebro.
El objetivo no es únicamente lograr la abstinencia, sino promover la recuperación funcional del cerebro y la reinserción biopsicosocial: que la persona recupere su capacidad de atender, recordar, planificar, decidir, regular sus emociones y sostener una vida plena.
Nuestro propósito institucional es convertirnos en un Centro de Referencia en Neuropsiquiatría de las Adicciones, integrando medicina, neurociencias, psicoterapia, rehabilitación cognitiva, familia y comunidad en un modelo innovador, humanizado y basado en evidencia científica.
Todo paciente comienza con una valoración completa que orienta el tratamiento desde el primer día.
Historia clínica, toxicológica y psiquiátrica; antecedentes familiares; evaluación del riesgo suicida, de violencia y de abstinencia complicada.
Examen neurológico completo: funciones corticales superiores, reflejos, coordinación, marcha y detección de alteraciones motoras.
Atención, memoria, velocidad de procesamiento, funciones ejecutivas, inhibición conductual, flexibilidad cognitiva, planificación, toma de decisiones y cognición social.
Según indicación médica, la evaluación puede completarse con estudios complementarios: laboratorio completo, perfiles metabólico y hormonal, electrocardiograma, electroencefalograma, neuroimágenes, estudios toxicológicos, evaluación nutricional y estudios del sueño.
Un modelo de atención que articula medicina, neurociencias y comunidad terapéutica. Cada intervención se indica según la evaluación profesional de cada paciente.
Valoración médica, neurológica y neurocognitiva completa al ingreso, que define el punto de partida y los objetivos del tratamiento.
Laboratorio, perfiles metabólicos y hormonales, electroencefalograma, neuroimágenes y estudios del sueño, según indicación médica.
Desintoxicación médica, manejo farmacológico y tratamiento de comorbilidades: depresión, ansiedad, trastorno bipolar, TDAH, trastornos del sueño y de personalidad. Seguimiento semanal y revisión farmacológica permanente.
Entrenamiento intensivo de atención, memoria, control inhibitorio, flexibilidad mental, planificación y toma de decisiones, mediante ejercicios terapéuticos y programas computarizados.
El plan contempla protocolos individualizados de neurofeedback para craving, ansiedad, déficit atencional, impulsividad, trastornos del sueño y regulación emocional, dentro de protocolos clínicos basados en evidencia.
El modelo incorpora, cuando exista indicación médica, técnicas de neuromodulación no invasiva (rTMS, tDCS) para cuadros como depresión resistente o craving persistente, siempre dentro de protocolos basados en evidencia.
Programa obligatorio: actividad física aeróbica y de fuerza, yoga, respiración, meditación, mindfulness, nutrición, higiene del sueño, cronobiología y exposición solar.
El paciente y su familia comprenden cómo funciona el cerebro adicto: sistema de recompensa, dopamina, plasticidad cerebral, craving, estrés, trauma y prevención de recaídas.
Medición periódica de impulsividad, funciones ejecutivas, memoria, ansiedad, depresión, calidad del sueño, capacidad funcional, adherencia y riesgo de recaída.
La neuropsiquiatría trabaja integrada con los 12 Pasos, la terapia individual y grupal, el dispositivo Matrix, la terapia familiar, la espiritualidad, la actividad física y la reinserción laboral.
Este plan constituye el modelo médico institucional que orienta el desarrollo del Programa Amanecer. Los estudios y técnicas se indican según la evaluación profesional de cada caso y la disponibilidad clínica de cada etapa.
En Amanecer la actividad física es una intervención terapéutica basada en la neurobiología de la recuperación: una forma de neuromodulación no farmacológica que ayuda a recuperar los circuitos cerebrales alterados por la adicción.
La evidencia científica muestra que el ejercicio favorece la neuroplasticidad (incrementa el BDNF, esencial para el aprendizaje y la recuperación cerebral), restaura el sistema de recompensa mediante la liberación fisiológica de dopamina y endorfinas, y reduce el craving — el deseo compulsivo de consumir — cuando se integra a un tratamiento interdisciplinario.
Estimula nuevas conexiones neuronales y la recuperación funcional de la corteza prefrontal.
Reduce la intensidad y frecuencia del deseo de consumir y mejora el control de impulsos.
Mejora atención sostenida, memoria de trabajo, planificación y flexibilidad cognitiva.
Disminuye la hiperactivación del sistema nervioso, reduce el cortisol e incrementa la resiliencia.
Disminuye ansiedad y síntomas depresivos; mejora autoestima y tolerancia a la frustración.
Regula los ritmos circadianos y favorece la recuperación cerebral durante el descanso.
Recupera capacidad cardiovascular, fuerza y resistencia; corrige alteraciones metabólicas.
Genera hábitos, constancia y responsabilidad; mejora la adherencia al tratamiento.
Trabajo en equipo, cooperación, comunicación y sentido de pertenencia al grupo terapéutico.
El área médica reúne psiquiatría especializada en adicciones, medicina clínica, neurología, psicología clínica y neuropsicología, junto a nutrición, enfermería, actividad física y coordinación terapéutica.
En la reunión clínica semanal, todo el equipo revisa la evolución de cada paciente: se actualizan los objetivos terapéuticos, se ajustan los tratamientos, se detectan recaídas tempranas y se coordinan las intervenciones interdisciplinarias.
La calidad del tratamiento se mide con indicadores concretos: retención en tratamiento, días de abstinencia, mejoría cognitiva, reducción del craving, reintegración familiar, inserción laboral y seguimiento a 6 y 12 meses.
El modelo médico no reemplaza al trabajo terapéutico y comunitario — lo potencia. Los 12 Pasos, los grupos, la terapia familiar y la vida en comunidad siguen siendo parte esencial del proceso, ahora integrados a un plan médico que mide y acompaña la recuperación del cerebro.
La primera entrevista no tiene costo ni compromiso. Nuestro equipo médico te orienta sobre el tratamiento más adecuado.